Un amigo en Colombia me habló de juego de minas y me dijo que estaba entretenido porque mezcla azar con estrategia. Me dio curiosidad y lo probé. Me gustó porque no solo es cuestión de suerte, sino que tienes que tomar decisiones sobre cuándo retirarte antes de tocar una mina. Al principio perdí un par de veces por arriesgar demasiado, pero después entendí cómo jugar con más cuidado. Ahora es uno de mis juegos favoritos cuando quiero un poco de emoción sin esperar demasiado.
Un amigo en Colombia me habló de juego de minas y me dijo que estaba entretenido porque mezcla azar con estrategia. Me dio curiosidad y lo probé. Me gustó porque no solo es cuestión de suerte, sino que tienes que tomar decisiones sobre cuándo retirarte antes de tocar una mina. Al principio perdí un par de veces por arriesgar demasiado, pero después entendí cómo jugar con más cuidado. Ahora es uno de mis juegos favoritos cuando quiero un poco de emoción sin esperar demasiado.